5 errores que cometemos al pedir un café

PRIMER ERROR: Pedir un espresso “largo”, que piensan llegará en una taza de 5 onzas y no en la pequeña, que es para un servicio correcto. Un espresso siempre es un shot de una onza (versión simple) o dos onzas (en doble). Su extracción es rápida, y toma entre 20 a 30 segundos, no más. Durante ese corto lapso, se extrae lo mejor del café.

serving espresso

SEGUNDO ERROR: Creer que un espresso tiene mucha cafeína, por la intensidad del sabor. Pero en realidad es la bebida con menor concentración de cafeína porque el contacto entre café y agua es mínimo. Hay métodos alternativos, como la prensa francesa, clever, chemex o la moka italiana, en los que hay más contacto entre agua caliente y café, con lo que se extrae más cafeína. Si quieres más cafeína, pide el método de extracción adecuado.

TERCER ERROR: Pensar que la acidez del café es un defecto, algo negativo, cuando en realidad es un atributo de éste. El café debe ser balanceado, amargo, ácido y dulce a la vez, en el mismo nivel. Muchas personas no toleran la acidez, que es lo más valorado. Los baristas indican que esta aversión hacia la acidez del café se da porque el consumidor está acostumbrado a tomar cafés sobretostados o que han sido molidos desde hace mucho tiempo. Para que esa acidez no les fastidie, ellos sugieren no optar por el espresso, sino por un café americano, quizá con leche o algo dulce.

CUARTO ERROR: ¿Me lo puedes calentar? Muchas personas quieren tomar su bebida bien caliente, pero no debe ser así. Especialmente cuando el café incluye leche, debe ser preparado a 70°C y no más, para poder percibir bien los sabores y que estos se complementen. Un macchiato se prepara a esa temperatura, y no debe llegar humeante a la mesa. Calentarlo –como piden algunos consumidores al sentirlo “tibio”- hace que el café pierda dulzor, sabor y textura (la leche se convierte en espuma seca, perdiendo su cremosidad).

QUINTO ERROR: Echar azúcar al café latte (café con leche) inmediatamente después de servido. Consideren que el barista plasma su arte a través de aquellas figuras lácteas, que no merecen ser borradas por la intrusión de una cucharita o una lluvia de azúcar. Lo que recomiendan es dar el primer sorbo al café, sin agregar azúcar, pues las bebidas con leche ya no necesitarían del grano dulce, por la presencia de sacarosa. Aunque sabemos que la costumbre de endulzar el café es fuerte en nuestra sociedad, hay que darle una oportunidad al paladar de descubrir los sabores auténticos del café, entre los que se encuentra ese delicado dulzor natural.