El Café y la Salud

Investigadores en diversas partes del mundo, han analizado con detenimiento las propiedades de los granos de café. Y algunas de sus conclusiones más recientes, apuntan a que sus antioxidantes ayudan a combatir, entre otras cosas, los radicales libres: uno de los factores causantes del envejecimiento.

antienvejecimiento

Hay diversos estudios que asocian los componentes del café, como los antioxidantes, con un menor riesgo de diabetes tipo 2, daño hepático y el Parkinson.

En efecto, los antioxidantes del café poseen efectos positivos sobre la salud. Un estudio reciente mostró que la cafeína presente en el café y otros alimentos, puede tener un efecto protector frente al desarrollo del Parkinson, una enfermedad que ataca al sistema nervioso central.

Con respecto al daño hepático, varios estudios han concluido que algunos de los componentes presentes en el café aumentan la capacidad antioxidante en el hígado, lo que podría relacionarse con un efecto protector frente al desarrollo de algunos tipos de cirrosis.

En Noruega un seguimiento sobre 51,306 sujetos durante 17 años lo confirmó: quienes consumían al menos dos tazas de café al día, presentaban un 40% de menor riesgo de muerte por cirrosis alcohólica, otro estudio sobre 5,944 sujetos, mostró lo mismo respecto al daño hepático por cirrosis alcohólica o sobrepeso.

Algo parecido ocurre en el caso de la diabetes tipo 2. Aquí, los polifenoles presentes en el café podrían contribuir a una mayor capacidad antioxidante y además, disminuir la absorción de glucosa, lo que se traduce en un menor nivel de azúcar en la sangre.

Por otra parte, una investigación de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, concluyó que tanto la versión con cafeína como la descafeinada, otorgan un nivel más alto de antioxidantes, es así que entre aproximadamente 1000 alimentos, éste se encuentra entre los 50 con más capacidad antioxidantes y en el lugar número 6 cuando se compara su capacidad antioxidante por porción. La cantidad de antioxidantes del café, va a depender de su proceso de torrefacción y del modo de preparación.

¿Cómo actúan los antioxidantes?

Los polifenoles presentes en el café, son los responsables de su función antioxidante. Los radicales libres se generan ante la exposición al humo del tabaco, la radiación, entre otros. Éstos pueden dañar las células de nuestro cuerpo y, a largo plazo, causar alteraciones en nuestro organismo.

5 errores que cometemos al pedir un café

PRIMER ERROR: Pedir un espresso “largo”, que piensan llegará en una taza de 5 onzas y no en la pequeña, que es para un servicio correcto. Un espresso siempre es un shot de una onza (versión simple) o dos onzas (en doble). Su extracción es rápida, y toma entre 20 a 30 segundos, no más. Durante ese corto lapso, se extrae lo mejor del café.

serving espresso

SEGUNDO ERROR: Creer que un espresso tiene mucha cafeína, por la intensidad del sabor. Pero en realidad es la bebida con menor concentración de cafeína porque el contacto entre café y agua es mínimo. Hay métodos alternativos, como la prensa francesa, clever, chemex o la moka italiana, en los que hay más contacto entre agua caliente y café, con lo que se extrae más cafeína. Si quieres más cafeína, pide el método de extracción adecuado.

TERCER ERROR: Pensar que la acidez del café es un defecto, algo negativo, cuando en realidad es un atributo de éste. El café debe ser balanceado, amargo, ácido y dulce a la vez, en el mismo nivel. Muchas personas no toleran la acidez, que es lo más valorado. Los baristas indican que esta aversión hacia la acidez del café se da porque el consumidor está acostumbrado a tomar cafés sobretostados o que han sido molidos desde hace mucho tiempo. Para que esa acidez no les fastidie, ellos sugieren no optar por el espresso, sino por un café americano, quizá con leche o algo dulce.

CUARTO ERROR: ¿Me lo puedes calentar? Muchas personas quieren tomar su bebida bien caliente, pero no debe ser así. Especialmente cuando el café incluye leche, debe ser preparado a 70°C y no más, para poder percibir bien los sabores y que estos se complementen. Un macchiato se prepara a esa temperatura, y no debe llegar humeante a la mesa. Calentarlo –como piden algunos consumidores al sentirlo “tibio”- hace que el café pierda dulzor, sabor y textura (la leche se convierte en espuma seca, perdiendo su cremosidad).

QUINTO ERROR: Echar azúcar al café latte (café con leche) inmediatamente después de servido. Consideren que el barista plasma su arte a través de aquellas figuras lácteas, que no merecen ser borradas por la intrusión de una cucharita o una lluvia de azúcar. Lo que recomiendan es dar el primer sorbo al café, sin agregar azúcar, pues las bebidas con leche ya no necesitarían del grano dulce, por la presencia de sacarosa. Aunque sabemos que la costumbre de endulzar el café es fuerte en nuestra sociedad, hay que darle una oportunidad al paladar de descubrir los sabores auténticos del café, entre los que se encuentra ese delicado dulzor natural.

Origen del Café

Las plantas de Café son originarias de la antigua Etiopía en la República de Yemen.

tostado antiguo cafe etiopia

Es fácil confundirse con el origen verdadero del café, ya que antiguas leyendas sobre el cultivo y la costumbre de tomar café provienen de Arabia.

Uno de los más antiguos escritos que hace referencia al café es llamado “The Success of Coffee” (El éxito del café), escrito por un sensible hombre originario de la Mecca llamado Abu-Bek a principios del Siglo XV y fue traducido al Francés en 1699 por Antoine de Gailland, el mismo que tradujo “Thousand and One Arabian Nights” (Las mil y una noches).

La más fuerte y aceptada de las leyendas acerca del descubrimiento del café y la bebida del café es la que hace referencia a un pastor llamado Kaldi. La leyenda dice que Kaldi se dio cuenta del extraño comportamiento de sus cabras después de que habían comido la fruta y las hojas de cierto arbusto. Las cabras estaban saltando alrededor muy excitadas y llenas de energía. El arbusto del que Kaldi pensó que sus cabras habían comido las frutas tenía como frutas parecidas a las cerezas. Entonces Kaldi decidió probar las hojas del arbusto y un rato después se sintió lleno de energía.

Kaldi después llevó algunos frutos y ramas de ese arbusto a un monasterio. Allí le contó al Abad la historia de las cabras y de como se había sentido después de haber comido las hojas. El Abad decidió cocinar las ramas y las cerezas ; el resultado fue una bebida muy amarga que él tiró de inmediato al fuego. Cuando las cerezas cayeron en las brasas empezaron a hervir, las arvejas verdes que tenían en su interior produjeron un delicioso aroma que hicieron que el Abad pensara en hacer una bebida basada en el café tostado, y es así como nace la bebida del café.

Cafeína para el corredor

¿La cafeína te puede hacer correr mejor? Parece que sí. Después de mucho tiempo de haber considerado la cafeína como enemiga del atleta, porque causa deshidratación, ahora se está revalorizando. Pero esta vez la buena nueva no llega desde una universidad extranjera: “Veinte minutos antes de una carrera me tomo un café”, escribió el corredor Mo Farah en su autobiografía Twin Ambitions: “Cuando llego a la pista ya siento el subidón de la cafeína”.

mo farah

Tras estas líneas se produjo un módico revuelo deportivo en Gran Bretaña, donde algunos nutriólogos insistieron en que la cafeína deshidrata a los deportistas pero otros médicos confirmaron lo que era una intuición para el corredor: si bien no produce una gran inyección de energía, mantiene parejos los niveles en carreras largas.

El cuerpo de un cafetero por dentro

¿Qué pasa en el cuerpo después de tomar un café?

drinking espresso

En el corazón, la presión sanguínea aumenta entre un 10 y un 15 por ciento en los 15 minutos posteriores a haber bebido una tacita.

En los ojos, las pupilas se dilatan, con lo cual efectivamente se ve mejor.

En el cerebro, uno se siente en el punto máximo de alerta exactamente a los 30 minutos de haber bebido, gracias a la cafeína.

En el estómago, los jugos gástricos se incrementan entre un 10 y 15 por ciento, lo cual ayuda a la digestión. Y en el intestino y la vejiga, la acción se acelera por los componentes esteroides de la cafeína.

Conclusión: no sería nada raro que debas ir corriendo al baño.